Fuentes del derecho

Fuentes del derecho

¿Qué son las fuentes del derecho?

Ciertamente como indica Ricardo Guastini, la noción de fuentes del derecho es conceptualmente dependiente de la noción de derecho y más particularmente de la noción de norma, en ese sentido, recomendamos a todo estudioso del derecho a conocer estos conceptos de una manera clara antes de avocarse a estudiar las fuentes de derecho.

Regularmente se entiende el tema de fuentes de derechos como un tema fundamental del derecho, como en realidad lo es, pero estigmatizando ese fundamentalismo con una disminución de su importancia al tratarse de un tema tan básico, al punto de que no se le presta suficiente atención y se ignora.

Pero la cuestión es la siguiente, ¿Cómo podría un juez, abogado o jurista resolver un problema jurídico sin antes conocer las herramientas válidas con las que cuenta para poder obtener una solución válida de dicho problema?, de ahí la importancia de conocer ¿Qué son las fuentes del derecho? y ¿Cuáles son las fuentes del derecho? de un determinado ordenamiento jurídico.

Entonces, primero debemos entender que fuente es, según el diccionario de la Real Academia Española, el principio, fundamento u origen de algo; es por esto que podríamos definir a las fuentes del derecho como el principio, fundamento u origen del derecho, es decir, de donde provienen las normas del derecho que sirven para la resolución de un conflicto mediante la imposición de consecuencias, dentro de un determinado orden jurídico.

¿Cómo define la doctrina a las fuentes del derecho?

4 definiciones de fuentes del derecho dadas por diferentes autores:

1-     Por su parte Guillermo Cabanellas en su Diccionario Jurídico Elemental, define las fuentes del derecho como: “Principio, fundamento u origen de las normas jurídicas y, en especial, del Derecho positivo o vigente en determinado país y época. Por met fora, sencilla y repetida, pero expresiva y técnica, de las fuentes naturales o manantiales de agua, se entiende que el Derecho brota de la costumbre, en primer término, y de la ley, en los países de Derecho escrito, en la actualidad todos los civilizados.”

2-     Para Jorge Fernández Ruiz, Derecho administrativo y administración, México, 2011, las define de la siguiente manera: “La locución fuentes del derecho es una expresión metafórica que relaciona el sentido figurado de la palabra fuente, con el estricto sentido de la palabra derecho, para aludir a la causa del derecho o al origen y principio de donde proviene.

Desde la perspectiva filosófica, la expresión fuentes del derecho hace referencia a la aptitud connatural al ser humano de conducir su existencia y desarrollo conforme a un orden jurídico; en este sentido, el género humano, dada su vocación jurídica, puede ser considerado como la fuente del derecho por excelencia, porque, al menos en la versión contractualista del Estado, éste es producto de un pacto social, en cuya virtud cada uno de nosotros aportamos al ente estatal una parte de nuestras libertades con el propósito de garantizar, por medio de un orden jurídico que limita dichas libertades nuestras, el disfrute de las restantes.

Desde un punto de vista sociológico, con la locución fuentes del derecho se alude al conjunto de hechos sociales que devienen causas de expedición, actualización o modificación de normas que regulan la conducta externa humana.

Con un enfoque ético, la expresión fuentes del derecho está dirigida a la protección de ciertas situaciones concretas o de determinados bienes o valores morales tenidos en alta estima, a través de la justificación moral de normas, preceptos y ordenamientos jurídicos específicos.

Desde la atalaya política, la frase fuentes del derecho hace referencia a la potestad creadora del derecho: el Estado, el pueblo, el órgano constituyente, el órgano legislativo, el órgano administrativo, el órgano jurisdiccional, el órgano constitucional autónomo, o el ayuntamiento, entre otros.

En el contexto jurídico, la expresión fuentes del derecho invoca el origen de la normativa jurídica, es decir, las actividades o procedimientos mediante los cuales se crea, modifica, sustituye o deroga la norma jurídica; origen que se aclara con la distinción de tres tipos de fuentes: materiales, históricas y formales.”

3-     Carlos Arellano García, Derecho procesal civil México, 2011: El vocablo fuente deriva de la voz latina fons, y significa el manantial de agua que brota de la tierra; en sentido figurado es el principio, fundamento u origen de una cosa. Aplicada la palabra fuente a la norma jurídica se alude al origen de la norma jurídica. Al nacer, la norma jurídica presenta un aspecto externo determinado, una forma característica y a ella se le denomina fuente formal. Son fuentes formales: el tratado internacional, la ley, la costumbre, la jurisprudencia, los principios generales del Derecho, la doctrina, el reglamento y la circular.

Se denominan fuentes materiales o reales a las que se refieren al origen del contenido de las normas jurídicas y son los elementos metajurídicos que influyen en aportar cierto contenido para la norma jurídica, como los factores religiosos, culturales, sociológicos, económicos, políticos, etcétera.

A su vez, son fuentes históricas las disposiciones normativas que tuvieron vigencia en el pasado y que constituyen antecedentes evolutivos de las normas jurídicas actuales.

 Las fuentes del derecho en sentido técnico son los modos o formas mediante los que en una sociedad constituida se manifiestan y determinan las reglas jurídicas. Así entendidas, se suelen dividir en directas (que encierran en si la norma jurídica) e indirectas (que ayudan a la producción y a la comprensión de la regla jurídica, pero sin darle existencia por si misma).

La designación de las fuentes del derecho positivo corresponde al legislador.

Considérense como fuentes directas: la ley, la costumbre y los principios generales del derecho, y como indirectas, la jurisprudencia, el derecho natural, el derecho científico, las leyes históricas, la analogía y la equidad (ésta es fuente directa en el derecho mexicano del trabajo).

También se han dividido las fuentes del derecho en doctrinales y legales. Las primeras las encontramos en la bibliografía correspondiente a la literatura sobre esta disciplina; en relación con las segundas, de acuerdo con el derecho constitucional mexicano, deben considerarse como tales: la ley, los principios generales del derecho y la jurisprudencia

Los convenios o tratados internacionales revisten el carácter de leyes, una vez que han sido objeto de ratificación por las cámaras legislativas, y deben considerarse, por lo tanto, como fuentes legales del derecho procesal.

La expresión fuentes del derecho se toma como equivalente de origen de las manifestaciones que éste puede tener. Este origen, de acuerdo con las opiniones más generalmente admitidas, se encuentra, bien en la voluntad de los órganos legislativos (cuando se trata de la ley), bien en la voluntad del cuerpo social expresada directamente (que da nacimiento a la costumbre y a los usos), bien en el acervo de sentimientos, opiniones y creencias que traducen el pensamiento inspirador de las instituciones jurídicas (que constituyen los principios generales del derecho).

La concepción tradicional de las fuentes del derecho se encuentra actualmente en crisis. Desde luego, es evidente a este respecto, que no se debe continuar confundiendo el origen con lo originado (nadie confunde el agua con el manantial), pues ni la ley, ni la costumbre, ni ninguna otra norma jurídica positiva son, en realidad, fuentes del derecho, sino derecho

4-     Rafael de Pina, José Castillo Larrañaga, en la obra Instituciones de derecho procesal civil, México 2007: Las fuentes del derecho en sentido técnico son los modos o formas mediante los que en una sociedad constituida se manifiestan y determinan las reglas jurídicas. Así entendidas, se suelen dividir en directas (que encierran en si la norma jurídica) e indirectas (que ayudan a la producción y a la comprensión de la regla jurídica, pero sin darle existencia por si misma).

La designación de las fuentes del derecho positivo corresponde al legislador.

Considérense como fuentes directas: la ley, la costumbre y los principios generales del derecho, y como indirectas, la jurisprudencia, el derecho natural, el derecho científico, las leyes históricas, la analogía y la equidad (ésta es fuente directa en el derecho mexicano del trabajo).

También se han dividido las fuentes del derecho en doctrinales y legales. Las primeras las encontramos en la bibliografía correspondiente a la literatura sobre esta disciplina; en relación con las segundas, de acuerdo con el derecho constitucional mexicano, deben considerarse como tales: la ley, los principios generales del derecho y la jurisprudencia.

Los convenios o tratados internacionales revisten el carácter de leyes, una vez que han sido objeto de ratificación por las cámaras legislativas, y deben considerarse, por lo tanto, como fuentes legales del derecho procesal.

La expresión fuentes del derecho se toma como equivalente de origen de las manifestaciones que éste puede tener. Este origen, de acuerdo con las opiniones más generalmente admitidas, se encuentra, bien en la voluntad de los órganos legislativos (cuando se trata de la ley), bien en la voluntad del cuerpo social expresada directamente (que da nacimiento a la costumbre y a los usos), bien en el acervo de sentimientos, opiniones y creencias que traducen el pensamiento inspirador de las instituciones jurídicas (que constituyen los principios generales del derecho).

La concepción tradicional de las fuentes del derecho se encuentra actualmente en crisis. Desde luego, es evidente a este respecto, que no se debe continuar confundiendo el origen con lo originado (nadie confunde el agua con el manantial), pues ni la ley, ni la costumbre, ni ninguna otra norma jurídica positiva son, en realidad, fuentes del derecho, sino derecho.

En la actualidad existe una nueva corriente, que habla de “medios de expresión del derecho, que recolecta lo usos y giros del lenguaje actual, sin embargo es algo nuevo que por lo que la mayoría de la doctrina continua hablando de fuentes del derecho.

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